Al Encuentro con mi Abuelita Interior

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Al Encuentro con mi Abuelita Interior

Hace un tiempo les escribí desde un avión, y les conté que, a pesar de todas las programaciones de cursos, talleres y actividades lindas que tenía hechas, y que yo gozo un montón, la vida me llevaba a otro lugar por algún tiempo.  Sabía que iba a ese otro país con una razón específica, pero no me imaginé que me iba a encontrar con muchas otras razones, que van más allá de lo racional y  más cercanas al alma.

En nosotros hay como muchas facetas, en mí existe la faceta de la terapeuta formal y entregada a su trabajo, la que investiga, la mamá que ya soltó a sus pichones y a la vez está pendiente de ellas,  la esposa realizada, la mujer viajera, la niña que canta, la mujer amante de la vida y maravillada del Universo, la mujer buscadora, la que se inspira ante un atardecer, etc., etc.,…..sin embargo, había una parte de mí que todavía no se había encontrado, que a lo mejor estaba escondidita un poco asustada en algún rinconcito de mi corazón, y esa era la “abuelita”.

Soy abuela de dos nietas preciosas, lindas y amorosas con unos ojitos de chispitas de luz, y de un nieto maravilloso, luchador y dulce y los disfruto muchísimo y los amo!, y posiblemente dirán cuando sean más grandes:  ahora me toca a mí viajar con la abuelita!  ahora yo me voy en moto con ella ja ja!!  qué interesantes cosas o extrañas de las que habla la abuelita!….voy con la abuelita a que me enseñe a manejar el péndulo, ja ja!!!    si, soy una abuelita diferente con miles de planes y proyectos y ganas de apoyar a mi Guatemala y con un amor enorme por mi familia.

Pero no me había encontrado con el sentimiento real de ser abuelita, de  sentirme enamorada de unos ojitos, de una sonrisa con un:  gu!!  de un olor en el cuellito delicioso, de unos cachetes donde he gastado y multiplicado mis besos todos estos días.  Me enamoré de una comunicación sin palabras pero con sonidos que puedo entener y darme a entender, de una cabecita pelona hermosa.    De unas manitas que aprietan mis dedos….. en fin, algo le pasó a mi corazón y a mi alma, y ahorita me estoy preparando para ir al aeropuerto y regresar a mi país, a mi linda Guatemala, satisfecha de hecho lo que creí que venía a emprender, pero más feliz de haberme encontrado con mi abuelita interna!!