Cólera reprimida ancestral

Foto del día 02-05-2013 a la(s) 22:29

Cólera Reprimida Ancestral

Hay muchas personas que desde que nacen son enojados, desde que nacen,  sus madres reportan que no saben qué les pasa pero que estos niños se enojan por cualquier cosita, por cualquier situación y que se mantienen enojados, como si todo les molestara.

En algunos de los casos, lo que hemos encontrado es que estos niños lo que tienen es una gran cantidad de energía de cólera reprimida dentro de ellos, sí, una gran cantidad de molotes de cólera reprimida que viene hasta de 5 o más generaciones atrás.  Qué interesante no?  cómo es posible?  o sea que la cólera ni siquiera era de ellos y ellos la cargaron?  pues….. aunque usted no lo crea, sí, definitivamente aunque la cólera no sea de ellos, la vienen cargando.

Funciona así:   si una tatarabuela  por ejemplo,  se reprimió sus cóleras y sus enojos  ya sea porque así le enseñaron,   por asuntos culturales, religiosos, por machismo, etc., y no las expresó ni liberó esa energía al exterior, ese molote de energía viene empaquetada junto con la próxima generación que nace, y si esa generación tampoco se liberan de esa energía de cólera reprimida,, pasa a la siguiente generación y así llega hasta nosotros.  Cada generación no sólo ya trae el paquete de cólera reprimida que no han liberado sus ancestros, sino también la cólera propia que tampoco aprendieron a expresar porque generalmente se repite el mismo patrón y son pocos los que se atreven y animan a romperlo.

El color que ayuda a liberar la cólera reprimida que podamos traer del pasado o haber acumulado en el presente es el color amarillo.  Recomendamos usar Colorlight amarillos aplicados en todos el cuerpo una vez por semana por uas 8 semanas para realmente deshacernos de toda esa energía atorada.  También hay técnicas como el Matrix para retirar con consciencia toda esa cólera reprimida y otras más.

Este artículo es un llamado a todos ustedes a que no permanezcamos apáticos en la vida ajustándonos a los bloqueos que traemos y que nosotros mismos formamos, este es un llamado a crecer, a sanar y a ser cada día personas más felices y más integradas.  Parte de nuestra misión es sanar o iluminar un pedacito de ese árbol familiar para que las generaciones venideras tengan más paz y alegría en sus vidas.