Cómo apoyar a nuestros seres queridos en fase final?

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Antes de mi cumpleaños y de tantas muestras de cariño, que agradezco con el alma, les había puesto un artículo llamado: “Perder de Vista a Alguien”, para introducir el tema de los seres queridos que han muerto, a los cuales rendimos, en estos días venideros nuestro agradecimiento gozoso.
PERO…¿Y EN ESE TRANCE, CÓMO PODEMOS AYUDARLOS?
Según el país y la cultura en que estemos, existen muchas costumbres para celebrar el gozo de haberlos tenido: enviarles mensajes con cometas (barriletes, papalotes), ponerles flores, comida, otros celebran ritos religiosos, en fin.
Esto indica que tienen un lugar en nuestro corazón y que permanecen, aunque físicamente ya no estén.
En civilizaciones anteriores, los ancestros tenían un papel todavía más importante que el que le damos nosotros, al punto que eran enterrados con muchas “cosas que les sirvieran de camino al más allá” y los honraban sobremanera.
Todo esto es “después de”, pero el dolor intenso (a pesar de la esperanza en que la vida no acaba) la sufrimos el “tiempo antes” y “durante”, los que tenemos a un ser querido cercano a la muerte.
¿Cómo saber que ésta se aproxima? ¿cómo ayudarlos en ese tránsito? Hay que saber que:
1. El familiar empieza por no querer comer, lo mejor entonces es procurar mantenerlo hidratado (jugos, consomés, fórmulas suplementarias, sueros orales), pero si rechaza esto, comprar helado de nieve de distintos sabores e irle ofreciendo pequeñas porciones.
2. Llevarlo a dar paseítos dentro de la casa (ideal que se sentara un ratito al sol temprano de la mañana en el jardín o terraza) pero si pierde el ánimo y la fuerza para ello, darle masajes de piernas y pies, hay que movérselos.
3. Construirle una cama de hospital de la siguiente manera: levantar el colchón y de la tercera parte hacia la cabeza, meter almohadas debajo, a manera de hacer un plano inclinado que se puede ir modificando, metiendo más o sacando almohadas si el enfermo lo va pidiendo.
4. Cambiarlo de posición en la cama cada hora mínimo, ayudándose de almohadones y cojines (encima del colchón) para ladearlo, levantarle las rodillas, cuando esté de lado se le pone una entre las 2 rodillas, incluso una debajo de los tobillos.
Mañana continuaré con otras 5 recomendaciones, tan importantes como las anteriores, no se lo pierdan. Es nuestro último regalo: que tengan una muerte lo más cómoda y digna posible.