Honrando la partida de nuestros seres queridos

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Seguimos honrando a nuestros familiares y amigos que extendieron sus alas para el GRAN VUELO y continuamos con el artículo de ayer: ¿Qué podemos hacer los días previos a la muerte de un ser querido para que ésta sea digna y fácil. 1. Para moverlo en los últimos días, es muy fácil si, luego de estirar la sábana, se pone otra doblada en dos atravesada, calculando que abarque desde la cabeza hasta las caderas del enfermo (los extremos cuelgan de cada lado de la cama). Cuando se le quiere mover, se tomar las 2 puntas derechas y se levantan mientras otro mete lateralmente almohadas. O si se quiere pasar a otra cama o sillón, una persona toma las 2 puntas de un lado y otra las del otro, a una señal lo levantan y trasladan.
2. Una signo que indica que se acerca el momento es cuando se quejan de hormigueo en las piernas y brazos, ose les duermen y ya no les responden. Esto es porque la sangre está acumulada en los órganos principales para mantener su funcionamiento.
3. Generalmente tienen una mejoría unos días antes, entonces piden que les llamen a alguien o comunican algo importante. Pero luego les “cambia la voz” empeoran y la transición no tarda en llegar.
4. Si los familiares están “agarrándolo” llorando frente a él “y no lo sueltan desde su corazón amoroso” va a tardar más ese parto. Por el contrario, si se ve que no hay retorno posible, hay que animarlos “a volar” y tranquilizarlos por lo que ellos crean que dejan pendiente. Mostrarles mucho amor.
5. Hay médicos que aconsejan (yo lo comprobé con mis padres), que no hay que dejar que en la funeraria “los preparen”, aunque se vayan a enterrar hasta 36 horas después. Es mejor limpiarlos en casa, improvisar un pañal y vestirlos con amor.