Humildad

Mucho se habla de qué seamos humildes, que aguantemos alguna ofensa por que hay que ser humilde, que no hable con tal persona por que hay que ser humilde, que no compre algo o que no gaste en algo por que hay que ser humilde, y la lista podría continuar.

¿Pero realmente qué es la Humildad?

Busqué en un diccionario y estas fueron las respuestas:

1.     Se aplica a la persona que tiene la capacidad de restar importancia a los propios logros y virtudes y de reconocer sus defectos y errores./ engreído, vanidoso.

2.     Se aplica a la persona que pertenece a la clase baja, que tiene pocos recursos económicos. Modesto.

3.     Que es de rango inferior o de baja calidad

La verdad me quedé impresionado con estas definiciones y, me di cuenta que así hemos vivido por generaciones, pensando que el ser humilde es ser inferior, imagínense eso!!!

En resumen la Humildad va totalmente relacionada con la Autoestima, su definición real es que es simplemente el EQUILIBRIO entre cualidades y defectos en una persona, es reconocer para qué somos buenos y para que no lo somos.

Si ponemos en una balanza nuestras cualidades y defectos y vemos que pesan más los defectos, seremos personas que nos tratamos mal, que decimos que no servimos para nada, que somos lo peor que hay. Si lo que pesa más son nuestras cualidades entonces seremos soberbios, altaneros y prepotentes y no aceptaremos nuestras fallas pensando que todos están debajo de nosotros.

La humildad al final es Aceptación e Igualdad, es ver que siempre habrá personas que hagan una tarea mejor y otras que no, que habrá alguien más alto o más bajo que nosotros, pero que esas diferencias no lo hacen ni más ni menos que nosotros.

Cuando hacemos terapias de Reprogramación Mental, uno de los puntos principales es hacernos responsables de nuestras propias creencias y nuestras propias ideas, con amor y humildad aceptándonos y conociendo que nos gusta y que no, y comprendiendo que el querer o no querer algo,  no nos hace ni más ni menos que otros.

Justo tuve el caso de un Joven que le estaba ganando el Ego, esa parte del Yo que lo que hace es protegernos y estaba tapando su humildad con soberbia y enojo, estuvo a punto de perder un contrato en su trabajo y quedarse sin nada, cuando él aceptó que su reto era aprender a brillar sin miedo y a reconocer su parte en la situación,  la magia en su vida llegó, logró firmar el contrato y hasta un aumento en su salario obtuvo.

Así que a vernos hacia dentro, ¿cómo estamos? ¿De qué nos estamos aferrando para escondernos, qué es lo que no queremos aceptar para cambiar?

Démonos la oportunidad de vivir mejor y ser más felices.

Josué Méndez Pinto, salud!