Las Plantas que crecen en el jardín (continuación)

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Tuve una experiencia propia muy impresionante en una ocasión.  Ya fue hace muchos años y yo estaba en cama, no recuerdo exactamente los síntomas pero hoy me doy cuenta que aparte de fiebre, y muchos otros síntomas posiblemente tenía algún tipo de depresión.  Llegó a verme una señora con su hija, yo conocía a la hija pero no a la mamá, y ambas muy lindas estuvieron un buen rato acompañándome y me preguntaron si quería que me nivelaran mi aura con un péndulo de Amatiste a lo que yo accedí con mucho agradecimiento por el cariño y detalle de haber llevado el péndulo para apoyarme en mi recuperación.

Ella comenzó a nivelarme chakra por chakra y por último me niveló el aura y en efecto, sentí rico, pero en ese entonces todavía no conocía mucho de todo el mundo de la energía y mi percepción no se había desarrollado tanto.  Cuando ella ya se iba me dio el siguiente consejo:  que pusiera un vaso de agua al lado de mi cama, en mi mesita de noche y que esa agua simplemente iba a limpiar y a ayudarme a ir recogiendo como en un basurero mi energía y que cada día iba a ir a tirar esa agua del vaso en alguna planta de mi jardín y que  observara.

Se fueron las visitas y al día siguiente pues llevé el vaso con el agua al jardín (ese fue el primer buen paso porque me obligó a levantarme) y escogí un rosal para regarlo con esa agua. Al día siguiente hice lo mismo y mi gran sorpresa fue cuando vi al rosal con su tronquito lleno de hongos, blancuzco, enfermo!  me asusté! y decidí que no podía matar al rosal con mi energía que yo estaba limpiando o quizás con mis pensamientos de depresión.  Seguí el ritual del vaso de agua y regando el rosal, y la verdad es que el rosal seguía mal y mal y yo angustiada pero preocupándome más por empezar ya a levantarme más y por estar mejor y efectivamente así fue, cada día empecé a recuperar fuerzas, bajó la fiebre tan alta, creo que mi espalda se empezó a recuperar y mi ánimo empezó a regresar, y un día cuando llegué a regar el rosal, el tronco estaba completamente limpio, y es más, venían retoños de hojitas y lo más lindo fue que un botón de rosa estaba también formándose.

No saben la alegría que sentí, las gracias que le di al Rosal por haberme ayudado a recuperarme y a forzarme a subir mi energía, a hacer mi esfuerzo por salir adelante, a haberme empezado a bombardear con pensamientos positivos.  El reflejó exactamente cómo yo estaba y conforme yo fui mejorando él me sirvió de indicador de cómo iba mi proceso.  Es impresionante y agradezco tanto a ese rosal, porque se prestó para que a través de él yo me pudiera ver reflejada, y porque pude darme cuenta que el agua efectivamente limpia y recoje impurezas cuando ese propósito tiene en un vaso de agua al lado de la cama.

Interesante no?