Una linda historia de Radiestesia

La Radiestesia es tan antigua como la vida misma ya que los animales tienen esta habilidad desarrollada de forma instintita, y el hombre la fue descubriendo a raiz de estar observando a los animales.  Por ejemplo:  Cuando un camello va caminando en el desierto, de repente siente un “clic” en su cuerpo, que lo hace retroceder un solo paso y bajar su trompa hacia la arena porque él sabe que esa señal que sintió en su cuerpo es una señal que le indica que hay agua justo debajo de su cuerpo.  Y en efecto, baja su trompa, escarba un poquito y allí esta el agua!!

Hay una historia muy linda en un libro donde cuenta que en un desierto se encontró una cantimplora de metal, llena de agua toda picoteada, y una golondrina muerta al lado de la cantimplora.  Qué pasó allí?  pues que la golondrina iba volando por los aires, muy lejos de la cantimplora, cuando de repente sintió un “clic” en su cuerpo, señal de que había agua debajo de ella.  Baja su vuelo y se acerca a la cantimplora y su cuerpo le sigue dando sensaciones de energía que está justo frente al agua.  Ella entonces picotea y picotea la cantimplora con la esperanza de obtener el vital líquido y así calmar su sed, pero muere en el intento.

Así como estos dos ejemplos hay muchos, muchos sobre cómo los animales están dotados también de ese radar que los ayuda a detectar las diversas energías del planeta aunque éstas no se vean.  Qué maravilloso no?

A esta capacidad de percibir las energías y poderlas interpretar, es lo que llamamos “Radiestesia”.  Y estamos dando una probadita de esta información tan tan interesante porque el próximo 28 de enero tendremos un lindísimo taller de Radiestesia en el Hotel Villa Colonial de la Antigua Guatemala.  Una experiencia preciosa para aprender esta maravillosa ciencia!!  Acompáñenos!!