Esta gastritis no es mía!

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Hay una historia de una paciente, que con su autorización publico su historia.  Ella muy de comer natural, hasta medio vegetariana, no vino, no fumar, no aguas gaseosas, etc., etc., una alimentación muy sana.  Una persona de aquellas que cuando se enojan lo dicen y por lo general no son enojadas ni gruñonas ni amargadas, todo lo contrario, una mujer que incluso yo diría que se mira feliz y satisfecha con lo que hace y con lo que vive.  Esto no quiere decir que no tiene a veces problemas, pero en general una vida bonita.

Hace pocos años resulta con que necesita estar comiendo a cada ratito porque ella dice que “necesita llenar su oyito de su estómago” y empieza luego con reflujo y con muchas molestias digestivas includo hasta una tos como consecuencia del reflujo.  Le mandan a hacer exámenes y entre ellos le hacen una Endoscopía y resulta que en la Endoscopía encuentran una gastritis corrosiva.  Ella viene a la consulta y me pregunta:  qué significa una gastritis corrosiva?  Yo le explico que significa que hay cosas en la vida que no asimila, que la enojan mucho, que la corroen por dentro, que la irritan por dentro, que la inflaman, posiblemente situaciones que llegó a odiar, personas que llegó a detestar o a odiar puesto que estamos hablando de una gastritis corrosiva.

Nos ponemos a buscar dónde están las causas porque ella de por sí me decía:  yo no siento que esté enojada con nadie, algún enojo por aquí o por allá, pero nada tan fuerte.  Buscamos con energía dónde estaba la causa de esa gasstritis corrosiva y encontramos que no era de ella, era un sentimiento de odio y de resentimiento muy fuerte que su madre había acumulado hacia su papá, o sea el abuelo.  Cuando me contó la historia de este abuelo y de todos los abusos de todo tipo que ocasionó a su familia y a ella en especial, incluyendo abusos de tipo sexual y abusos como hincarla sobre maiz en el suelo en las noches cuando ella tenía pesadillas diciéndole que si tenía pesadillas era porque había pecado y que le pidiera a Dios perdón (el abuelo no sabía que esta hija tenía cierto grado de Epilepsia), entendí y entendió ella por qué la gastritis corrosiva.  Ella estaba somatizando todos los sentimientos de odio y rencor que su mamá no pudo exteriorizar y que literalmente se tragó.  Ahora nos toca hacer el tratamiento para ayudarla a quitarse ese sentimiento que no es de ella pero que viene de su madre.  Este es un tipo de sanación ancestral y aquí se repite de nuevo el dicho:  Los padres se comen las uvas y a los hijos les rechinan los dientes.  A la paciente es a la que la están rechinando los dientes sólo que en ella es una gastritis corrosiva.  Interesantísimo no?