Un poco de Genealogía

Hay un dato super interesante que he ido encontrando a raíz de estar estudiando un poco sobre psicogenealogía.  Sabían ustedes que cuando hay un secreto en la familia, por ejemplo un secreto de infidelidad que se ha guardado por mucho tiempo y que se ha tratado por parte de ambos padres de tener en secreto, es posible que una hija repita la misma situación en su vida con el objetivo de redimir y resolver la situación que sus papás no pudieron resolver ni decidir?  Esto querría decir que literalmente una persona puede estar repitiendo el “secreto” de sus padres en ella misma.  Esto es muy fuerte porque entonces pudiéramos pensar que no tenemos derecho a la intimidad o a tener secretos?  La respuesta es no, hay ciertas situaciones que se tienen que guardar y que entran dentro del rango de “secretos sanos de guardar” porque preservan la salud física o mental o la vida de las personas, pero hay muchos secretos que aunque pensemos que se quedarán en el olvido, no es así.

Tuve el caso de un niño que siendo bebé se empezó a enfermar y a enfermar pero a tal grado que estuvo siendo hospitalizado cada 15 días en un hospital muy prestigioso de Guatemala.  Los médicos daban uno y otro diagnóstico y ninguno llegaba a una conclusión ni a ninguna solución de sus síntomas.  Cuando una madre se encuentra desesperada busca ayuda de médicos, de curanderos, y de todas las personas que puede con tal de salvar la vida de su hijo.  Pues bien, conoció a un curandero que le dijo:

– Su hijo está enfermo porque su esposo está saliendo con otra mujer y su espíritu está triste.  – Al principio la madre no puso mucha atención a este comentario, sin embargo, el niño salió finalmente adelante y también se descubrió, que el mismo día que la madre estaba en el hospital dando a luz, la “otra mujer de su esposo” estaba recibiendo un lindo ramo de 4 docenas de rosas rojas y que en efecto, el papá estaba engañando a la mamá.  Cualquiera de nosotros podría pensar que es imposible que un bebé se de cuenta de estas cosas, sin embargo, ese bebé estaba muy afectado por el “secreto” y por lo que estaba sucediendo a tal grado de enfermarse para de alguna forma hacer destapar la información.  El espíritu de un bebé o de una persona adulta son tan grandiosos y tan sabios el uno como el otro.  Este matrimonio se disolvió y el niño es un niño muy consciente del respeto a las mujeres y del daño que la mentira hace a la otra persona y a uno mismo.

Interesante no?